Declaratoria de herederos y sucesión

Declaratoria de Herederos y Sucesiones

Con la declaratoria de herederos, una resolución judicial declara que determinadas personas son herederos universales del fallecido.

Es necesario obtener esta declaratoria para poder disponer de cualquier bien registrable del causante (propiedades inmuebles o vehículos).

Se inicia judicialmente, ante el juez del último domicilio del fallecido y no es necesario que la soliciten todos los herederos.

Pueden iniciarla el cónyuge, los herederos y legatarios y los acreedores de los herederos o de la sucesión (para cobrarse sus deudas), o todos los que tengan en la sucesión algún derecho declarado por las leyes.

Obtenida la declaratoria de herederos se deben denunciar los bienes del causante. Realizada la misma, puede inscribirse la declaratoria de herederos en los bienes inmuebles y realizarse la venta o disposición por escribano o proceder a la partición judicial. En caso de los automóviles es necesario inscribir la declaratoria en el registro para luego disponer de ellos y el costo es el mismo que el de una transferencia.

Finalmente la inscripción es la última etapa de la sucesión y supone la registración de los bienes del sucesorio a nombre de los herederos a quienes hayan sido adjudicados. Concluye con el informe de dominio que acredita que los bienes se encuentran a nombre del heredero.